Concurso para 234 viviendas de alquiler asequible en Mérida
Concurso
Segundo premio
Convocado por
Entidad pública empresarial del suelo, SEPES
Fecha
2025
El proyecto ofrece una oportunidad para repensar las condiciones de flexibilidad y adaptabilidad que demandan las tipologías contemporáneas de vivienda social, articulando una arquitectura racional que busca reforzar la identidad del lugar e integrarse con naturalidad en el tejido urbano existente. La ordenación volumétrica no busca la diferenciación sino la integración en el tejido urbano, respetando las condiciones que la normativa ha ayudado a configurar y evitando la monotonía de bloques excesivamente largos mediante plegamientos, fragmentación y ligeros retranqueos.
Se propone ajustar su posición a las alineaciones de las calles longitudinales para conseguir un espacio de relación lo más amplio posible en el interior de la manzana, donde el vacío se concibe como plaza‑jardín con zonas estanciales de convivencia y juego cuya vegetación haga agradable el paso a su través y la estancia. Este patio interior, con una amplia zona sin sótano, permite la plantación de grandes árboles en terreno natural, generando sombra, confort climático y un soporte activo de identidad comunitaria.
La organización de las viviendas parte de una estricta idea de orden y de un sistema modular que trabaja con anchos tipo para dormitorios y estancias, ordenando tanto la estructura como la posición de huecos y carpinterías. La disposición seriada de estancias y el uso de puertas correderas permite generar una habitación transversal, común y bien iluminada, como lugar de trabajo, juego o relación, añadiendo nuevas posibilidades de uso y convivencia al modo tradicional de habitar.
Constructivamente, el proyecto plantea una reflexión sobre la prefabricación en la construcción de vivienda social, apostando por una estructura altamente prefabricada y paneles de fachada que integran acabado exterior, aislamiento, ventana y trasdosado interior. Sobre esa fachada industrializada se superpone una piel exterior de ladrillo, construido según la tradición, que aporte calidez humana a la perfección industrial, se integre de manera amable en el entorno y tenga que ver con lo local.
Arquitectos Matos Castillo Arquitectos (Alberto M. Castillo, Beatriz Matos) + FRPO Colaboradores Jaime Rodríguez-Vigil, Sara González Peregrina, Nerea Martínez Infografías Supernova Visual
El proyecto ofrece una oportunidad para repensar las condiciones de flexibilidad y adaptabilidad que demandan las tipologías contemporáneas de vivienda social, articulando una arquitectura racional que busca reforzar la identidad del lugar e integrarse con naturalidad en el tejido urbano existente. La ordenación volumétrica no busca la diferenciación sino la integración en el tejido urbano, respetando las condiciones que la normativa ha ayudado a configurar y evitando la monotonía de bloques excesivamente largos mediante plegamientos, fragmentación y ligeros retranqueos.
Se propone ajustar su posición a las alineaciones de las calles longitudinales para conseguir un espacio de relación lo más amplio posible en el interior de la manzana, donde el vacío se concibe como plaza‑jardín con zonas estanciales de convivencia y juego cuya vegetación haga agradable el paso a su través y la estancia. Este patio interior, con una amplia zona sin sótano, permite la plantación de grandes árboles en terreno natural, generando sombra, confort climático y un soporte activo de identidad comunitaria.
La organización de las viviendas parte de una estricta idea de orden y de un sistema modular que trabaja con anchos tipo para dormitorios y estancias, ordenando tanto la estructura como la posición de huecos y carpinterías. La disposición seriada de estancias y el uso de puertas correderas permite generar una habitación transversal, común y bien iluminada, como lugar de trabajo, juego o relación, añadiendo nuevas posibilidades de uso y convivencia al modo tradicional de habitar.
Constructivamente, el proyecto plantea una reflexión sobre la prefabricación en la construcción de vivienda social, apostando por una estructura altamente prefabricada y paneles de fachada que integran acabado exterior, aislamiento, ventana y trasdosado interior. Sobre esa fachada industrializada se superpone una piel exterior de ladrillo, construido según la tradición, que aporte calidez humana a la perfección industrial, se integre de manera amable en el entorno y tenga que ver con lo local.
Arquitectos Matos Castillo Arquitectos (Alberto M. Castillo, Beatriz Matos) + FRPO Colaboradores Jaime Rodríguez-Vigil, Sara González Peregrina, Nerea Martínez Infografías Supernova Visual